Perfil de Ciudad
Actualmente, en el mundo se discute Qué perfil de ciudad queremos.Creo que todos queremos el lugar dónde vivimos, pero me resulta bastante difícil que se llegue a un acuerdo cuando el nuevo urbarnismo excluye.
Me refiero principalmente a los barrios privados, o barrios cerrados, donde todo contacto con la realidad, se pierde por parte de un sector de la sociedad. Estaba leyendo un artículo de esas típicas revistas de peluquería,en la cual encontré un interesante artículo en el que un español, Toni Puig Picart, urbanista, un catalán muy conocido en Argentina, habla de buscar un perfil de ciudad. Es por si no lo saben ustedes, un hombre de mundo y el que en definitiva logró la marca Barcelona, es decir, impulsar a nivel mundial a esa ciudad de españa. Si hoy en día se habla de Barcelona más que de Madrid en el mundo, es gracias al trabajo, a la difusión y a la perseverancia de Antonio Puig Picart. Pero en definitiva, volviendo al tema, esto de buscar un perfil de ciudad, la ciudad que queremos, es un trabajo arduo, en el cual, hay que sentar a negociar a un grupo de creativos, o gente con ideas, por un lado, por otro, tratar de convencer a un grupo de indeseables mediocres que toman decisiones desacertadas desde su función pública. Es como meterle a veces ideas a un adoquín. En fin.Bueno, leía la nota, veo que Tony tiene muy buenas ideas, tanto para Barcelona como para Argentina, pero lo que noto últimamente es que con respecto al actual urbanismo, la cuestión es excluyente. No sé si a ustedes les ocurre, a mi si, me da mucha pena y bronca a la vez, ver esos avisos y esos artículos llenos de frivolidad donde se exponen los countrys y barrios cerrados, como una opción de vivienda. Un barrio cerrado, separado de toda la realidad, me parece que es como vivir en una burbuja y no hacernos cargo de un problema que incluso, hasta lo generan los mismos adinerados seres que viven en esa burbuja. Empresarios, economistas, dirigentes políticoss, gente que muchas veces toma decisiones desacertadas, y después junto a sus mujeres y sus perros perfumados llegan a sus palacios, miran televisión y comentan " qué barbaridad, qué inseguridad, hay en esta ciudad, cuántos robos", cuando en realidad a veces, no digo todos, hasta ellos mismos son los que producen estas mismas situaciones.
En fin, bueno por un lado darle un pefil a una ciudad, malo por el otro, el hecho de que exista tanto egoísmo, tanta hipocresía cotidiana,y tanto descaro en la construcción de fortalezas que en definitiva pagamos con nuestros propios dineros y quedamos, aquellos que no somos indigentes, delincuentes o poderosos, desprotegidos, en el medio del caos.
