Deliberante
Mientras se duchaba, fue armando mentalmente su agenda para la semana. vivía bien, no se podía quejar, es más, no se quejaba. Tenía un buen departamento, céntrico, amplio, coqueto. Especial para una mujer sola, jóven, atractiva como ella. Con muy buenos ingresos.
Cómodo departamento que le permitía de vez en cuando, reunirse con amigos para festejar algún cumple o simplemente juntarse y cenar.
Pensaba en todo eso y fue por más. Mientras se estaba secando, buscaba en el Vanitory que su mamá le había regalado, una toallita para los pies. Además hurgaba en el cajoncito buscando la crema para las manos, primera marca.
Siempre se levantaba temprano, quizá una hora y hasta una hora y media antes si era necesario, como le enseñó papá, para hacer las cosas bien, con tiempo, ordenadamente.
En realidad, la agenda de la semana venía cargada de Protocolos estúpidos, aburridos, sin mucho sentido, con pocas ideas. Pero ...no lo percibía. Eran los encuentros de los que ella y sus pares generalmente presenciaba, ya estaba acostumbrada.
El debate en serio se daba en el recinto, porque ahí, cada uno sacaba lo mejor de sí, o en todo caso.... lo peor.
Sos "funcional al sistema". ¿Qué le había querido decir ese zurdito y todos esos negritos caqueros que se metieron a hacer quilombo en el Concejo Deliberante?
Ahora les llaman "militantes sociales" había dicho el pelado Suárez en un asado con los del Club de beneficencia. Eso suena " políticamente correcto" había afirmado el flaco Valenti.
"Justamente a ella, la concejal más linda" había dicho su mamá en una reunión de amigos.
Pero ella, la nena, pensaba permanentemente en la frase y no caía. " Pendeja tarada, cómo vas a votar por el sí, no te das cuenta que sos funcional al sistema, pedazo de hueca". Fue en plena Sesión, cuando ya el despiole estaba en pleno proceso. Hubo algunos empujones, algún puñetazo aislado alguna patada por ahí, hasta que llegó la policía a custodiar a la autoridad, para que nadie saliera lastimado.
Mientras se preparaba para desayunar escuchaba la radio y compartía, por supuesto, los comentarios que hacía Alfonso, uno de los periodistas más cercanos al poder. Fue cuando criticó el " ataque a
- Es cierto- pensó- tiene razón.
En la toma del Deliberante, le habían gritado que "si fuese por mérito propio no hubiese llegado ni a trabajar en la mesa de entradas", y que desafortunadamente, llegó " a ser Concejal por las habilidad de currar que tiene tu mamá" le gritó el Colorado Ordóñez, que milita en una de esas agrupaciones piqueteras. Lo decía así, casi con desprecio, pero de una manera que no sea tan evidente.
Todavía le sonaba la descalificación de "hueca" que provenía de la voz de ese zurdito. Le sonaba aún más, le retumbaba en el oído la frase "sos funcional al sistema".
Puso la cafetera en funcionamiento, mientras los pancitos lactales saltaban en la tostadora. A punto, le gustaban a ella, ni muy negritos ni muy claritos.
Sopló por última vez, las uñas, para secar el esmalte. bebió pequeños sorbitos de café, untó jalea de membrillo sobre la tostada, mientras tanto, acomodaba los papeles e hizo un breve repaso a la cartera. Todo prolijo y en orden.
Un último vistazo al espejo, una mueca con los labios, el último retoque. Un paneo general al departamentito, otro gesto de aprobación.
La calle, estaba en el mismo lugar de siempre. Extrajo las llaves del bolsillo, haciendo desactivar la alarma del coche. Brillaba, como siempre. El cochero del edificio ya la esperaba:
- Buen día concejala, el diariero le dejó esto
Estiró la mano y sonrió:
- Gracias Pedro- y siguió caminando sabiendo que, como todas las mañanas, el se la comía de atrás con los ojos. Si...de arriba hacia abajo y de abajo hacia arriba. siguió sonriendo.
Lo puso en marcha, miró hacia el cielo mientras la trompa del auto iba llegando al borde de la vereda. Miró hacia un lado y hacia el otro y justo, justo, en ese momento, pensó en armar un proyecto de ordenanza para hacer esa avenida de una sola mano. La que a ella le convenía.
Antes de partir, miró el principal título del diario del pueblo, y sonrió. Irónica, por cierto, mientras retocaba por última vez sus pestañas, en el espejo retrovisor. El título sobresaliente del día, bien grande, rezaba " El desalojo de la toma de terrenos, es inminente”.
El autor ....
