Intendente patotero
Un Intendente que a fuerza de bravuconadas y patoterismo quiere llegar a la Gobernación de la Provincia. Patéticas imágenes circulan por la red, con respecto a la agresión por parte de El Gringo Soria. Un incontinente verbal, bravucón, patotero, mal educado. Todos los términos le vienen bien.
Es sabido que el Intendente es poco tolerante con los que piensan distinto. Esto queda demostrado en sus actitudes públicas, con sus declaraciones, con sus gestos, con sus expresiones. Al momento de votar, se pudo ver en las imágenes como golpeaba el sobresito de su boleta con la mano derecha "para que quede bien adentro" dijo fuerte el Intendente. El gesto es el que generalmente se utiliza para hacer gastadas o para otros improperios, como cuando se cierra la mano, y con la palma de la otra se golpea. Un gesto de burlao un gesto violento, si se quiere.
También es sabido y se lo hemos dicho a dirigentes del Partido Justicialista, que Soria no quiere a la gente de Viedma. Ya le había saltado la chaveta en un acto en Roca, cuando el Postulante a la Gobernación Mario José Franco saludaba a los militantes, soria desde arriba del escenario impidió subir a un periodista y a otros militantes para hablar con Franco y en la escalinata junto a dos o tres barras bravas, expresó " acá no sube nadie de Viedma".
Soria no tiene mejores ideas para expresar que las de ser un " viejo bocón". Hay que pensar que Diego Larreguy no le quiso pegar a un " viejo". O para mal del Intendente de Roca, "fue más inteligente". Soria así, no llega a ningún lado. Lamentable y patética actitud del Jefe Comunal, que debería cambiar de postura ante la sociedad. Pero como dicen los que saben, es muy difícil que las personas a cierta edad, a cierta altura de la vida cambien.
La soberbia en este caso, le juega una mala pasada.
